Cada vendimia tiene su propia historia. Algunas quedan marcadas por la calidad de la cosecha, otras por las decisiones tomadas en momentos clave. La vendimia 2026 en Bodegas Marco Real será recordada por la excepcionalidad de unas condiciones climáticas que han puesto a prueba al viñedo y a quienes lo cuidan durante todo el año.
Las altas temperaturas registradas desde la primavera y un verano especialmente cálido y seco, con numerosos episodios por encima de los 40 ºC, han acelerado los ciclos vegetativos de la vid de una manera poco habitual. El resultado ha sido un adelanto histórico de la vendimia.
El pasado 20 de agosto iniciamos la recogida de la uva, casi veinte días antes de lo que sería una campaña habitual. Aunque las primeras parcelas vendimiadas correspondieron a variedades blancas, las condiciones meteorológicas obligaron también a adelantar la recogida de determinadas parcelas de variedades tintas para preservar su equilibrio y potencial enológico.
Más allá de la precocidad de la campaña, uno de los aspectos más destacados está siendo el excelente estado sanitario de la uva. La vendimia nos está permitiendo trabajar con una materia prima de gran calidad, aunque con retos importantes derivados de las condiciones climáticas de este año.
En las variedades blancas y destinadas a rosados, el principal objetivo ha sido preservar la frescura y la acidez, elementos fundamentales para mantener la personalidad y el equilibrio de los vinos. En las variedades tintas, el desafío ha consistido en encontrar el momento óptimo de vendimia para alcanzar la mejor armonía entre madurez, estructura y expresión aromática.
La sequía prolongada también ha tenido consecuencias en la producción. Las parcelas de secano han experimentado una reducción significativa de los rendimientos, reflejo de un año extraordinariamente exigente para el viñedo.
La viticultura siempre ha sido una actividad estrechamente ligada a la naturaleza. Campañas como la de 2026 recuerdan la importancia de la observación, la adaptación y la toma de decisiones precisas para transformar un año complejo en una oportunidad para elaborar vinos con identidad y carácter.

Como señala Kepa Sagastizabal, Director Técnico de Bodegas Marco Real, “el reto este año ha sido acompañar al viñedo en un contexto climático extremo, buscando preservar la frescura de las variedades blancas y alcanzar el equilibrio adecuado en las tintas, siempre con el objetivo de expresar la identidad de cada parcela”.
La vendimia continúa, pero ya podemos afirmar que 2026 será una añada que quedará grabada en la memoria de quienes forman parte de Bodegas Marco Real.

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